20 octubre 2005

Tal para cual

Mi bici y yo hemos llegado a tal grado de compenetración que hasta nos ponemos malitas a la vez. A ella le duele una rueda y a mí se me ha pinchado la garganta… ¿o era al revés? Ya no sé distinguir…

El martes por la tarde, cuando salí y de clase iba yo toda contenta hacia el aparcamiento de bicis de mi facultad. Acababa de asistir la clase de derecho de la información, que es aburrida como ella sola, y en la que me es materialmente imposible copiar apuntes. El profe hace unas frases tan sumamente largas, que a los dos segundos de empezar a escribir ya no se cómo siguen. Y del vocabulario que usa ya no hablemos. Así que como tomar apuntes lo dejo por imposible, he optado por emplear mi tiempo en esa clase en algo más creativo, como por ejemplo, hacer dibujos. Así de paso decoro mi habitación. Pero que quede constancia de una cosa: aunque dibuje mientras el profe habla, mantengo encendida la antena, con lo que voy siguiendo cada uno de los temas que aborda.

Como iba diciendo antes de cambiar Amberes por los cerros de Úbeda, me disponía yo a coger mi bienamada bicicleta. Me acerqué, le quité el candado y la desplacé unos metros. Fue entonces cuando me di cuenta de que algo iba mal. La rueda delantera estaba totalmente chafada y la llanta rozaba el suelo. Mis ánimos, tan solidarios ellos, descendieron hasta el suelo para hacer compañía a la rueda malherida. Y sin otra cosa en la mente que resignación, me dispuse a emprender el camino a casa andando.

El paseo duró cerca de dos horas. Tiempo suficiente para pensar en muchas cosas, observar el camino, la gente con la que te cruzas, y sobre todo da tiempo a pasar frío. Iba bien abrigada, pero se me hizo de noche y a esas horas por estas tierras refresca bastante. Yo ya llevaba un par de días con la garganta delicada, y esa fue la gota que colmó el vaso.

Y ahora estamos las dos un poco pachuchas. Pero sobreviviremos. Por trances peores hemos pasado. Un par de días y estaremos las dos como nuevas, dispuestas a seguir poniendo picas en estas tierras de Flandes.

2 Comments:

At 21 octubre, 2005 16:36, Anonymous Anónimo said...

Ale, para que contar lo bien que te trato el medico de bicis, en conferencia deesde los USAdos, total, aqui uno, esforzandose y luego esto. Pos ahora no respiro .................
......................................
......... arf arf arf, enga, si respiro, pero toy triste.

 
At 21 octubre, 2005 17:31, Blogger Álvaro said...

hoy sin ir más lejos

 

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