14 noviembre 2005

UNO, TWEE, THREE, QUATRE,…


Durante este curso en Bélgica me pueden pasar dos cosas: una, que me vuelva políglota, y dos, que me vuelva loca. Por mi propio bien, espero que sea la primera.

Mi vida social aquí es un batiburrillo de idiomas. Hay días en los que puedo llegar a tener un cacao de cuatro o cinco idiomas al mismo tiempo en la cabeza. Y eso es para volver loco a cualquiera. Pongamos algunos ejemplos:

Mi lengua materna, como se puede observar, es el español, y en este idioma me comunico con los otros españoles que hay por aquí.

Con mis compañeros de clase hablo en neerlandés (también llamado holandés). La variedad del neerlandés que se habla en el norte de Bélgica es lo que se llama flamenco, o “vlaams”. Aquí me dicen que tengo acento holandés hablándolo, y en Holanda me dicen que tengo acento español. Y según de la parte de España que proceda el que me escuche me dirá que tengo acento de Madrid o no. En fin, cada uno que elija la opción que más le guste.

Con la mayoría de los otros estudiantes erasmus tengo que hablar en inglés, porque hay muy pocos que hablen neerlandés. Y claro, cuando hay alguno perteneciente a los ejemplos anteriores, pero también alguien que no hable neerlandés, lo más frecuente es que la lengua franca sea el inglés, para que nos entendamos todos.

Después está el francés. Hay días en los que me arrepiento de no haber puesto más atención en las clases de francés de instituto. Di tres años de francés allá en mi adolescencia, pero pasaron por mi mente sin pena ni gloria. Aprobé, sí, y además con buenas notas, pero era todo un espejismo. Pero ahora me digo: “aissss… ¿por qué no estudié más?”. Me lo digo sobre todo cada vez que intento comunicarme con Audrey, compañera camerunesa del trabajo. Que creo que no lo había dicho, pero he encontrado un trabajillo, pero esto lo cuento después, porque ahora no viene a cuento. Bueno, a lo que iba, que Audrey no entiende ni español, ni inglés ni neerlandés. Sólo habla francés y el idioma que hablan en Camerún. Y es muy maja y me río un montón con ella, pero como mi francés es paupérrimo, tenemos algunos problemillas de comunicación. Así que la mayoría de las veces acabamos hablando por signos o echándole imaginación.

El último idioma en discordia es el árabe. Si, el árabe. Para los que no lo sabían, he hecho hasta segundo de la escuela de idiomas de árabe, y ambos cursos aprobados con buena nota. Pero, ¡ay!, eso no significa que lo hable… y menos aún que lo entienda. Tengo un par de compañeros en el trabajo que hablan árabe: un chico de Egipto y una chica de Sudán. Y a los dos los tengo fritos. Yo, con toda mi ilusión, cada vez que hablo con ellos intento decir algo en árabe, aunque sea en mitad de una frase en otro idioma, pero la cuestión es intentarlo. Ellos me sonríen y me dicen que lo hago muy bien, pero empiezo a sospechar que lo dicen por pena, para que no me deprima. Además, es normal que les sorprenda mi interés y mi chapurreo, cuando por aquí (y por España) muy poca gente que no tenga alguna vinculación con algún país arabófono se interesa por la lengua.

Recapitulemos. Tenemos: español, neerlandés, inglés, francés y árabe. Ah, bueno, y podemos sumar a la lista el italiano, que no lo hablo, pero con la cantidad de italianos que me encuentro por aquí, más o menos me entero cuando hablan. ¿Cuántos idiomas van? ¿Seis? Pues hay días en los que tengo que lidiar con las seis leguas a la vez, y cambiar el chip de una a otra lo más rápidamente posible. Pero no siempre es posible… Hay veces, muchas por desgracia, que los mezclo todos y hago frases con palabras de tres idiomas diferentes. Sí, es triste (aparte de muy cómico) pero es cierto. Por eso digo que a este paso me voy a volver loca. Por suerte, noto una ligera mejoría. Cuando llegué, hace algo más de dos meses, me costaba una barbaridad cambiar de un idioma a otro. Ahora me cuesta, pero menos. Algo es algo.

Antes de que se me olvide, voy a contar lo del trabajo, así de forma resumidilla, para no cansar a los valientes que hayan logrado leer hasta aquí sin dormirse. Es un trabajo esporádico y de horas sueltas en el Agora Caffe, que es la cafetería del campus de la universidad que está al lado de mi casa. A veces toca trabajar en la cocina y otras veces de camarera en el catering para conferencias o conciertos. La plantilla del Agora la componen sobre todo estudiantes extranjeros, por eso lo que he contado antes del lío de idiomas en el trabajo. Es dinero negro, sí, vale. Pero es dinero, y a estas alturas de la experiencia intercultural no nos vamos a poner a discutir prejuicios raciales. En el dinero, como en las personas, no importa el color. O al menos a mi no me importa.

Y ya no me explayo más hablando del trabajo, porque de ahí podría sacar otro capítulo entero, pero eso lo dejo para otro día.

9 Comments:

At 14 noviembre, 2005 19:20, Blogger Álvaro said...

estandarte jajajajaja, eso es lo que te tenían que haber comprado

y lo que mola sentirte tan multicultural??!
muas

-Ik suis back from Parijs

 
At 14 noviembre, 2005 19:57, Anonymous Anónimo said...

No jodas, francés y todo, y yo que pensaba que lo de "quatre" era por el catalán. La verdad es que contigo nos tenemos que sacar el sombrero, no eres el prototipo de "políglota" de Castilla.

Espero que no te enfades con lo siguiente pero conociendo tu mente abierta creo que no habrá problemas y me seguirás viendo como un amigo:

El español también es denominado castellano, bueno esa fue su primera acepción y creo que sigue siendo la más usada en España, realmente curioso que en el extranjero se publicite como español. Supongo que será porque en algunas mentes no cabe otra idea que un estado-una lengua. Y es que los catalanes han sido tan gentiles que han aprendido la lengua de sus vecinos o no vecinos a cambio de que ellos no lo hagan con nosotros (dictadores aparte), y así le va al catalán, en un siglo del 99% y lengua única, al 40% como lengua materna y en 2100 algún abuelo de pueblo lo recordará, pero bueno tendremos el español (castellano). Te digo lo que siento y espero que no me etiquetes. El castellano es una lengua milenaria como el catalán, de gran tradición literaria y rica en expresiones y en acentos. Lo ideal hubiera sido como en Bélgica, en cada territorio su lengua y conocimiento mútuo, pero en España se ha eligido la persecución del idioma no castellano y la imposición de éste. Un auténtico estado español hubiera protegido las lenguas españolas: asturiano, aragonés, catalán, gallego, castellano, vasco,etc. y hubiera potenciado el conocimiento mútuo. Pero se ha eligido hacer del castellano, el idioma común, el "español" y los demás idiomas "regionales". Y yo que tengo a los dos, no puedo evitar ver la injusticia histórica que este hecho supone y la extrañeza que siempre me ha hecho hablar del idioma español. Bueno, aquí mi llega mi reflexión que no pretende pasar de aquí.

Por cierto, ya te sacaré esto de que aceptas el dinero negro cuando salgas elegida presidenta del gobierno de España, XD.

PD: Te veo el jueves en la recepción.

 
At 14 noviembre, 2005 20:27, Blogger marta said...

Pau, respeto tu opinión sobre las lenguas peninsulares y te agradezco que te hayas tomado el tiempo de escribir una explicación tan detallada. Muchas gracias.Pero me gustaría precisar una cosa sobre la diglosia en bélgica.
Aquí hay dos lenguas oficiales: el francés y el flamenco (bueno, y también el alemán, porque hay una zona donde se habla), pero no hay equilibrio en cuanto a conocimiento mutuo. Cualquier flamenco te puede manterer una conversación en francés con un nivel bastante alto, pero haz la prueba en walonia, a ver si los francófonos pueden mantener una conversación (o simplemente entender) en flamenco.

 
At 14 noviembre, 2005 20:36, Blogger AlexSlocker said...

De hecho creo que se llevan fatal entre las distintas partes de Bélgica.

 
At 14 noviembre, 2005 23:30, Anonymous Anónimo said...

Interesante aunque archiconocido debate.
Marta, me temo que siempre encontrarás a alguien que te haga arrepentirte de no haber estudiado más un idioma o no haberte interesado más por un país concreto. Yo conozco la sensación muy bien, me pasa sobre todo con las chicas escandinavas. No obstante sólo somos humanos y tendremos que repartir los minutos de esta vida como buenamente podamos.
Pau, castellano comenzó a ser sinónimo de español desde aproximadamente principios de siglo XVI. Es decir, tras la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Y sucedió así por un simple fenómeno de metonimia: se tomó la parte por el todo. Por aquel entonces, la población castellana era superior a la aragonesa y los súbditos de la corona de Aragón, más por necesidad económica que por generosidad, me temo, empezaron a aprender castellano. Otro factor importante fue la conquista de América. La lengua de la Corona de Castilla y Aragón -o la recién nacida España- en materia de relaciones exteriores era el castellano. La lengua que se enseñaba a los indígenas también era el castellano y como era el único idioma que les llegaba de España muy pronto se dió en llamar también idioma español. A pesar de todo esto, lo mejor sería no ver connotaciones en la denominación de una lengua. Debe ser algo que nos una, no que nos separe. De lo contrario, nos metemos en discusiones tan bizantinas como la del catalán y el valenciano o el flamenco y el holandés. ¿Qué más da cómo llamemos a la lengua si sirve para unirnos y para aumentar las posibilidades de comunicación?
Por otro lado, pintas un futuro muy oscuro del catalán. En mi modesta experiencia el catalán goza de una buenísima salud en Cataluña, a menudo en detrimento del castellano, que en algunos campos ha pasado a ser minoritario. Conste que no lo digo como una crítica, sino como una observación. Cada lengua tiene el sitio que le dan sus hablantes. Y estoy totalmente de acuerdo contigo: España debería proteger y fomentar todas sus lenguas. Es una riqueza no debe perderse y las medidas que toma Cataluña con el aranés son un ejemplo a seguir.
Todo esto te lo digo desde el cariño y el respeto. De hecho, te reto a encontrar a alguien en Madrid más catalanófilo que yo. Marta te puede dar buena fe de ello. Por cierto, Marta, gracias por brindarnos este foro y sigue escribiendo así de bien.

Salut i una abraçada

Markus

 
At 15 noviembre, 2005 17:08, Anonymous Anónimo said...

Jue, pues en mi uni se habla: español, ingles (lo que tiene edstar en USA), frances, arabe, chino, aleman, japones, coreano, ......

Yo hablo...... español.

Bien, empeizo a entender por que nunca me dan en la cafeteria lo que pido de comida. Un dia de estos lo apunto en un papel.

 
At 16 noviembre, 2005 15:10, Anonymous Anónimo said...

¡Ui!... No me voy a explayar como los demás, que veo que tienes a historiadores de la lengua como amigos, jejje...
Sólo comentarte que a ver cuando te animas con el catalán, ¿eh?

Un besazo. Nos vemos. Aïda.

 
At 18 noviembre, 2005 02:27, Anonymous Anónimo said...

Antes que nada, agradecer estos comentarios. Cuando Marta me comentó que alguien me había contestado pensé en que habría un torrente de mensajes no muy agradables. Tienes razón Marta y de hecho no me gusta que en Valonia se sepa tan poco holandés.
Gracias Markus por tu comentario bien razonado y documentado. Unos cuantos apuntes/reflexiones:
1-Porqué ahora que nuestra lengua se ha extendido por Ámerica y sobrepasa las dimensiones españolas no se le da otro nombre?
2-De hecho, en Ámerica se habla castellano porque el descubrimiento fue por parte de Castilla, pese a la unión dinástica, Castilla y el reino de Aragón, el reino de Valencia, y Cataluña (que no tenía el título de reino, recordemos conde de Barcelona, pero sí instituciones propias), cada territorio mantenía sus foros, impresión de moneda. De hecho, creo que a los catalanes no se les permitió comerciar con Ámerica hasta finales del s.XVIII.
3-El futuro del catalán, sí lo veo mal, no como describo en mi anterior comentario, aunque acepto que la situación presenta aspectos positivos/negativos.
4-El aranés pinta aun peor, y aunque no lo hable, lo entiendo perfectamente si lo leo (evidentemente) y me sabe mal que por culpa del turismo en el Valle de Arán, solo queden ya 5.000 hablantes de este "occitano" de Cataluña.
5-Solo faltaría que el castellano no hubiero perdido espacio en Cataluña, en 1975 era el del 100% en todos los campos, cuando la población autóctona no lo tenía como propio. Creo que hay que tener mala fe para criticar los procesos de normalización lingüística tras 40 años de estar nuestro idioma en la miseria (no digo que lo digas tu).
5-Gracias otra vez por el comentario markus, tranquilo que me ha sentado bien, da gusto "hablar" con madrileños como vosotros y aislarse de la rivalidad habitual entre nosotros.


Me he enrollado otra vez demasiado, tendré que dejar de bloguear XD. Por acabar decir que tengo que darle un gran aplauso a Marta, otras 5 horas en la recepción de hoy, esto es una muchacha estudiosa y trabajadora. ;), a ver si encuentro un canal belga donde pongan el Madrid-Barça y te digo algo. Te veo y hablamos, que vaya todo muy bien!!

 
At 18 noviembre, 2005 16:10, Blogger wada said...

siguiendo con el debate del blog no me voy a explayar mucho pero en toda latinoamericana el idioma que se habla es castellano y ellos pasan de llamarlo español...asi que este problema es un poco mas amplio que el contexto nacional español

 

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