Barra libre
El jueves estuve en una fiesta de antiguos alumnos de la Universidad de Amberes. Qué cosas tiene la vida… llevo aquí dos meses y medio y ya voy a fiestas de antiguos alumnos, y eso que ni siquiera he terminado la carrera. Y no os creáis que por no conocer a nadie me dejaban de lado. No, para nada. Cada vez que me acercaba a un grupo de personas era recibida con una sonrisa, e incluso a veces algunas personas intentaban llamar mi atención para que me acercase a ellos.
Sin embargo, creo que su simpatía era interesada. Sí, es triste pero me temo que es cierto. Tengo la impresión de que el hecho de que yo fuese una de las camareras encargadas de las bebidas influyó mucho. Además, mi tema de conversación con los asistentes era muy limitado: ¿vino blanco o tinto? Pero, interesadas o no, las sonrisas y las palabras amables me las dedicaban igual.
Y es que es curioso como se suaviza el carácter de la gente cuando hay barra libre de vino y cerveza (cómo no, en un país con más de 250 tipos diferentes del llamado “oro líquido”). Bueno, se suaviza al principio, luego ya, cuando cogen confianza la cosa cambia. Cuando les ofreces la primera copa se sorprenden: ¿Sí?, ¿para mí? Después, si por casualidad, al pasar por su lado no les vuelves a ofrecer la reacción a veces pasa a ser: Oye, perdona, que a mi no me has ofrecido.
A lo largo de la fiesta, el camarer@ va reconociendo a los “clientes fijos”. Aquellas personas que siempre aceptan que les rellenes la copa, ya sea la cuarta, o la quinta o la sexta que se toman. Y esos son los más amables de todos. Incluso a veces, en el caso de que también se incluyan aperitivos en la bandeja, intentan trabar conversación contigo para que te que
des más tiempo y puedan coger más cosas.
Algunos yo creo que ya son profesionales de las recepciones con catering gratis. He trabajado ya en unas cuantas, y hay algunas caras que ya me suenan. ¿Profesores de universidad que asisten a muchas conferencias, conciertos y reuniones porque son muy intelectuales o porque son fijos a la barra libre y los aperitivos? Habría que hacer un estudio de campo más detallado al respecto para comprobarlo, pero no sé yo si mi tesis andaría muy desencaminada…
La de comportamientos sociológicos que se aprenden llevando una bandeja… Observando a la gente, cuando ellos están relajados y creen que nadie se fija en ellos. Pero no sólo en las recepciones. En el trabajo en general, estoy aprendiendo bastantes cosas. Además de practicar idiomas y aprender geografía con los compañeros, me enseñan a cocinar algunos platos nuevos para mí, aunque por ahora son sólo cosas simples. Toda una experiencia en todos los sentidos. Después de este año, aparte de salir políglota, podré decir eso de que “he sido camarera antes que frail@”.
Sin embargo, creo que su simpatía era interesada. Sí, es triste pero me temo que es cierto. Tengo la impresión de que el hecho de que yo fuese una de las camareras encargadas de las bebidas influyó mucho. Además, mi tema de conversación con los asistentes era muy limitado: ¿vino blanco o tinto? Pero, interesadas o no, las sonrisas y las palabras amables me las dedicaban igual.Y es que es curioso como se suaviza el carácter de la gente cuando hay barra libre de vino y cerveza (cómo no, en un país con más de 250 tipos diferentes del llamado “oro líquido”). Bueno, se suaviza al principio, luego ya, cuando cogen confianza la cosa cambia. Cuando les ofreces la primera copa se sorprenden: ¿Sí?, ¿para mí? Después, si por casualidad, al pasar por su lado no les vuelves a ofrecer la reacción a veces pasa a ser: Oye, perdona, que a mi no me has ofrecido.
A lo largo de la fiesta, el camarer@ va reconociendo a los “clientes fijos”. Aquellas personas que siempre aceptan que les rellenes la copa, ya sea la cuarta, o la quinta o la sexta que se toman. Y esos son los más amables de todos. Incluso a veces, en el caso de que también se incluyan aperitivos en la bandeja, intentan trabar conversación contigo para que te que
des más tiempo y puedan coger más cosas.Algunos yo creo que ya son profesionales de las recepciones con catering gratis. He trabajado ya en unas cuantas, y hay algunas caras que ya me suenan. ¿Profesores de universidad que asisten a muchas conferencias, conciertos y reuniones porque son muy intelectuales o porque son fijos a la barra libre y los aperitivos? Habría que hacer un estudio de campo más detallado al respecto para comprobarlo, pero no sé yo si mi tesis andaría muy desencaminada…
La de comportamientos sociológicos que se aprenden llevando una bandeja… Observando a la gente, cuando ellos están relajados y creen que nadie se fija en ellos. Pero no sólo en las recepciones. En el trabajo en general, estoy aprendiendo bastantes cosas. Además de practicar idiomas y aprender geografía con los compañeros, me enseñan a cocinar algunos platos nuevos para mí, aunque por ahora son sólo cosas simples. Toda una experiencia en todos los sentidos. Después de este año, aparte de salir políglota, podré decir eso de que “he sido camarera antes que frail@”.



5 Comments:
Bueno, pues ya te podre contratar de camarera cuando trabaje otra vez de jefe de catering. Y lo que te queda, tengo historias de camarero para aburrir a las piedras. Suerte.
REUNIÓN EL MIÉRCOLES, QUE NO SE TE OLVIDE
---y lo bien q nos viene esta extra pasta-- ojalá trabajemos mas este mes! XDD
muas
nijntje rules jajajja
La verdad es que no solo profesores porque allá también había tres españoles de nuestra edad que de ex alumnos de esa universidad me da a mí que no mucho tenían.
jejeje sii yo los conociaaa se colaron mal!!!y me parece que tambien se pillaron un buen pedo
bueno, chica, que te haces enóloga y experta en cerveza tb.
Quién te ha visto y quien te ve!!! jejeje
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